El pasado vuelve a cruzarse con el presente dentro del universo de Gran Hermano. Mientras la edición Generación Dorada sigue generando repercusiones, un exfinalista del reality decidió romper el silencio y lanzar un inesperado descargo público que tomó por sorpresa a los fanáticos del programa.
Se trata de Emiliano Boscatto, recordado por haber llegado a instancias finales Gran Hermano 2011 junto a Sol Abraham. Quienes siguieron aquella temporada recuerdan la cercanía que ambos tenían dentro de la casa, por eso el mensaje que publicó este jueves en redes sociales generó un fuerte impacto entre los seguidores del reality.
Un descargo que sorprendió a los fans
Todo comenzó con una historia de Instagram en la que Boscatto decidió abrir su corazón y expresar el malestar que siente actualmente. Allí confesó: “Me cuesta mucho haber llegado a este punto. Pero necesito descargar esto. Ustedes saben lo que yo amaba a sol. Pero realmente lo de ella fue muy fuerte y duro”.

El ex participante fue más allá y apuntó directamente a los cambios que, según su mirada, Sol habría tenido con el paso de los años: “Ella cambió totalmente su perfil al estar con el millonario de su ex. Nunca más me habló y es la única que no está en el grupo de los ex GH incluido Cristian. Se le subieron los humos de una manera inexplicable”.
En su descargo, Boscatto también mencionó a otro excompañero del reality, marcando una diferencia de actitudes: “Emanuel está siendo muy buena persona con ella. Porque ella nunca más lo trató después de eso. Ella no se tomó para nada bien lo de su ex y con decirles que se sacó el apellido Gómez por Abraham porque el Gómez le era muy anti para ella”.

Las declaraciones no tardaron en generar repercusión entre los seguidores del programa, que volvieron a poner el foco en los vínculos entre los ex participantes. El testimonio del subcampeón dejó en evidencia que la relación con su ex compañera hoy atraviesa un momento completamente distinto al que supieron mostrar dentro de la casa.
Así, el universo de Gran Hermano suma un nuevo capítulo de tensiones fuera de la pantalla, demostrando que las historias que nacen en el reality muchas veces continúan mucho después de que se apagan las cámaras.
