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La encargada de destapar el caso fue Fernanda Iglesias, quien utilizó sus redes sociales para compartir una información que rápidamente comenzó a circular en los medios. Según reveló la periodista, Analía Franchín y su esposo, Sebastián Eskenazi, fueron denunciados por un grupo de vecinos a raíz de una construcción que se está llevando adelante en una propiedad ubicada en el barrio porteño de Belgrano.
De acuerdo a los datos difundidos por Iglesias, la presentación judicial fue realizada por el administrador de un edificio lindero, quien cuestionó una obra que algunos habitantes de la zona describen como “un castillo medieval amurallado”. El proyecto habría despertado preocupación entre varias familias debido a las posibles consecuencias que podría generar en las propiedades cercanas.
La denuncia que involucra a Analía Franchín y genera polémica
Según trascendió, el conflicto gira en torno a la posibilidad de que la construcción afecte aspectos fundamentales para quienes viven en los inmuebles vecinos. Entre los principales reclamos aparecen la eventual pérdida de aire y luz natural, además de interrogantes relacionados con el impacto estructural que podría tener la obra.

La situación escaló hasta la Justicia luego de que siete familias decidieran intervenir formalmente para intentar frenar el avance de la construcción. Uno de los puntos más discutidos estaría relacionado con la altura que podría alcanzar una medianera, una cuestión que se convirtió en el eje central de la controversia.
En medio del escándalo, también volvió a quedar en evidencia la histórica mala relación entre Fernanda Iglesias y Analía Franchín. La periodista compartió numerosas publicaciones sobre el tema y expuso detalles de la presentación realizada por los vecinos.

De acuerdo con la información difundida, los denunciantes recurrieron a la figura legal conocida como “daño temido”, una herramienta judicial que permite actuar de manera preventiva cuando existe el riesgo de que se produzca un perjuicio futuro.

Además, Iglesias reveló la postura de quienes impulsan la denuncia y compartió una frase que refleja el nivel de enojo existente. Según los vecinos, a Analía Franchín y a su marido “no les importa nada”.
