La televisión abierta atraviesa uno de sus momentos más desafiantes. Con plataformas de streaming, redes sociales y contenido disponible las 24 horas, los canales tradicionales buscan estrategias para rascar audiencia y sostener sus números en un escenario cada vez más competitivo.
La prueba más clara de este contexto es el rendimiento de Gran Hermano, la gran apuesta del año de Telefe. Aunque continúa siendo lo más visto de la pantalla local, el reality ni siquiera logra superar los 13 puntos de rating, una cifra que años atrás habría sido considerada baja para un éxito de esa magnitud.
Cambio de formato y alarma en América TV
En este panorama complejo, América TV decidió mover fichas para intentar mejorar sus números. El canal apostó por modificar el formato de A La Tarde, el ciclo conducido por Karina Mazzocco, que volvió a enfocarse en historias de vida como eje central del programa.

Sin embargo, el cambio no habría dado resultado. Según informó el periodista Nacho Rodríguez, el ciclo registró una marca preocupante: 1.3 puntos de rating, sin lograr salir del punto mientras estuvo al aire, una cifra que encendió las alarmas dentro del canal.

El dato no llega en el mejor momento para la emisora, que ya venía golpeada por el desempeño de BTV, el ciclo de Beto Casella en el horario de las 22, que no consiguió los resultados esperados.
Con este panorama, la televisión abierta enfrenta el desafío de reinventarse para competir en una era donde la audiencia tiene más opciones que nunca y el rating ya no responde a las reglas de otros tiempos.
