La televisión argentina vivió una noche clave este lunes 23 de marzo, con una nueva gala de eliminación de Gran Hermano que prometía mucho, pero terminó dejando más dudas que certezas. El reality, que atraviesa una etapa determinante, tuvo todos los condimentos para destacarse, aunque los números finales encendieron las alarmas en Telefe.
En esta oportunidad, Kennys Palacios quedó eliminado en una definición con voto positivo, una modalidad que suele generar mayor participación del público. A esto se sumó el regreso de Andrea del Boca, un ingrediente fuerte que buscaba atraer audiencia. Sin embargo, ni siquiera estos factores lograron impulsar el rating como se esperaba.
.

Gran Hermano no logra sostenerse sin el arrastre de MasterChef
Uno de los puntos más analizados de la noche fue la ausencia del piso de audiencia que anteriormente dejaba MasterChef Celebrity. Sin ese empuje, el reality parece tener dificultades para sostenerse por sí solo, algo que quedó en evidencia con los números registrados.
Según informó el periodista Nacho Rodríguez, el programa marcó 10.7 puntos en su primera parte y luego cayó a 8.1 puntos, cerrando con un promedio general de 9.4 puntos. Un dato que no pasó desapercibido y que generó preocupación en el canal.
El propio periodista fue contundente en sus redes sociales al expresar: “Otra noche negra para #GranArmado que no llego a los dos dígitos de promedio: 9.4 total🚨”.
.

.
Estos números resultan especialmente sensibles para Telefe, ya que Gran Hermano es su gran apuesta de programación hasta septiembre de 2026. En ese contexto, no alcanzar los dos dígitos de promedio en una gala de eliminación, uno de los momentos más fuertes del ciclo, enciende todas las alertas.
.
En cuanto al resto de la jornada, El Trece tuvo su mejor desempeño con Guido Kaczka y “Es mi sueño”, que promedió 5.4 puntos. Por su parte, en América TV, lo más visto fue “Intrusos” con 3 puntos, mientras que en El Nueve, el liderazgo quedó en manos de “Bendita TV” con 2.4 puntos.
Así, la noche dejó un panorama claro: Gran Hermano sigue siendo el programa más fuerte en pantalla, pero ya no logra imponerse con la contundencia de semanas anteriores. Sin el respaldo de un gran lead-in, el desafío ahora será recuperar terreno y volver a seducir a la audiencia en una etapa clave del reality.
