El regreso de La Peña de Morfi a la pantalla de Telefe trajo consigo grandes expectativas, pero también una ausencia que no pasó desapercibida. Mientras Diego Leuco y Lizy Tagliani continúan al frente del programa, uno de los rostros más icónicos del ciclo gastronómico quedó fuera. Se trata de Rodrigo Cascón, el carismático chef que supo ganarse el cariño del público desde los comienzos del programa.
¿Por qué Telefe decidió apartarlo?
Durante la primera emisión de la nueva temporada, muchos notaron que Cascón no estaba en la cocina del ciclo. Su salida generó especulaciones hasta que Matías Vázquez reveló información exclusiva en Puro Show: “Podemos decirle al cocinero que, hoy por hoy, la señal no lo quiere. Él ya no está en el canal. Telefe está haciendo una limpieza y él no va con ese perfil”.
.
Pero eso no es todo. Según Vázquez, “La productora quería retenerlo, pero el canal no. Rodrigo ofreció cobrar menos para quedarse, pero el canal igual dijo que no”.
El propio Cascón habló sobre su salida y confesó su sorpresa ante la decisión de Telefe: “Estoy sorprendido, pero ya estoy mejor. Somos una familia. La realidad es que los directivos del canal tomaron la decisión de que yo no siga”.
La razón detrás de su despido
El chef también expresó su tristeza por quedarse sin trabajo de un momento a otro: “Me quedé en Pampa y la vía. Además, me enteré de la noticia muy cerca de la fecha en que me quedaba sin el programa. Semanas antes de que se lanzara, se adelantó el comienzo y yo no iba a estar”. Si bien Cascón sostiene que su salida se debió a un tema de presupuesto, algunos aseguran que la verdadera razón está relacionada con un proyecto personal fuera del canal. En los últimos meses, se sumó a una plataforma que comercializa contenido erótico, una decisión que, según rumores, habría sido determinante para que Telefe lo desvinculara.
El perfil de Rodrigo Cascón como “el cocinero sexy” lo ayudó a destacarse en la televisión, pero al parecer, su nueva faceta no encajó con la imagen que el canal quiere mantener. ¿Fue realmente un recorte de gastos o una cuestión de imagen?