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La noticia provocó una inmediata reacción entre colegas, amigos y seguidores, que recordaron su enorme legado en la televisión, el humor y las tablas. Dueña de un carisma inconfundible y una vocación que nunca abandonó, Fugazot fue una figura clave del entretenimiento argentino durante más de seis décadas.
Nacida el 20 de diciembre de 1942 en Vicente López, era hija de los reconocidos artistas Roberto Fugazot y María Esther Gamas. Desde muy joven encontró su lugar en el mundo artístico y construyó una carrera que la llevó a participar de programas históricos como “Operación Ja-Já”, además de compartir escenario y proyectos con grandes referentes como Jorge Porcel y Alberto Olmedo.
Sin embargo, durante el último año enfrentó uno de los momentos más dolorosos de su vida. En junio de 2025 sufrió la pérdida de su hijo, el actor y director René Bertrand, una noticia que golpeó profundamente a toda la familia artística.
Meses después de aquella tragedia, María Rosa había abierto su corazón para hablar sobre el difícil proceso que atravesaba. Con una sinceridad conmovedora, expresó: “Estoy bien, estoy. Ya van cuatro meses de la muerte de René. La llevo como se puede, uno está acostumbrado a recibir disgustos y malos momentos, pero no hay nada igual a la pérdida de un hijo. Es un agujero muy difícil de cubrir, pero uno trata”.
Una artista que trabajó hasta el final y dejó una huella imborrable
Lejos de alejarse de los escenarios, María Rosa Fugazot continuó trabajando prácticamente hasta sus últimos días. Formaba parte de la obra “Viejas Chorras” en el Teatro Picadilly y seguía manteniendo un contacto permanente con el público, algo que siempre consideró fundamental en su carrera.

Quienes compartieron con ella sus últimos proyectos destacan que jamás perdió el entusiasmo por actuar. A pesar de los golpes personales que le tocó atravesar, seguía apostando al trabajo y a la profesión que amó durante toda su vida.
En las últimas horas, una de sus compañeras de elenco, Ana Acosta, recordó cómo la había visto recientemente y dejó un testimonio que refleja el espíritu con el que transitó sus últimos meses: “Yo la vi muy entera, aunque notabas el cansancio”, expresó en diálogo con Desayuno Americano.
Con participaciones inolvidables en programas emblemáticos como “Polémica en el bar” y “La peluquería de Don Mateo”, Fugazot construyó una carrera marcada por el humor, la cercanía con la gente y una enorme capacidad para reinventarse a lo largo de los años.
Su partida deja un vacío imposible de ignorar en el mundo artístico. María Rosa Fugazot se convirtió en una de esas figuras que trascienden generaciones, una artista que dedicó su vida al escenario y que será recordada por su talento, su entrega y su inmenso amor por el espectáculo argentino.
